lunes, 21 de septiembre de 2009


Homenaje a Juan José Hernandez Arregui
La Comisión Permanente de Homenaje a Juan José Hernández Arregui realizará un acto en su homenaje, el día martes 22 de septiembre, a las 18 horas en el Colegio Nacional Rafael Hernández de La Plata ubicado en calle 1 y 49, en ocasión de conmemorarse un nuevo aniversario del fallecimiento del gran escritor nacional.Disertarán sobre su vida y obra: Juan José Hernández Arregui (hijo), el historiador Norberto Galasso y el escritor Gonzalo Chaves. La apertura de la actividad estará a cargo del Director del Colegio Gustavo Oliva y coordinará la misma el sociólogo Aritz Recalde.El acto tendrá cierre con la nominación Juan José Hernández Arregui al Departamento de Historia del Colegio Nacional Rafael Hernández de La Plata, por Resolución dictada por su Director.

domingo, 16 de agosto de 2009

17 de agosto de 1850: fallecimiento del Libertador José de San Martín





"El sable que me ha acompañado en toda la guerra de la Independencia de la América del Sud, le será entregado al General de la República Argentina, don Juan Manuel de Rosas, como una prueba de la satisfacción que como argentino he tenido al ver la firmeza con que ha sostenido el honor de la República, contra las injustas pretensiones de los extranjeros que trataban de humillarla". (Testamento del Libertador de América General José de San Martín del 23 de enero de 1844)
En carta a Rosas, del 10 de junio de 1839, el Padre de la Patria le dice: "...porque lo que no puedo concebir es el que haya americanos que por un indigno espíritu de partido se unan al extranjero para humillar a su Patria y reducirla a una condición peor que la que sufríamos en tiempos de la dominación española; una tal felonía ni el sepulcro la puede hacer desaparecer".

domingo, 26 de julio de 2009








CUANDO MURIÓ EVITA Héctor Negro
Recordando la muerte de Eva Perón


Yo sabía que en muchos lugares


que no eran los de mi alrededor,la discutían.


Y sabía que tenía un rostro de muchacha


y una forma de hablarnos que nos hacía quererla.


También sabía que (por lo menos)se había acordado de nosotros


y que eso


fue lo que algunos no le perdonaron.


Lo demás no lo sabía


y quizás todavía no lo sepa del todo.


Pero los míos la lloraron como nunca vi que lloraran a nadie.
"...Entonces yo tenía dieciochoprimaveras..."


(Para decirlo en el idioma que nos pertenecía)


Y tenía muy cerca una infancia,donde las cosas que me dieron


y las que no tuve,me crearon alegrías y resentimientos


que después formaron parte de mi mismo.


Entonces murió ella...


Precedida por la desesperanza de no poder hacer nada


de aquellos que creían deberle su propia esperanza.


Alguien puso su retrato sobre el tronco de un árbol de la calle,con un moño enlutado.


Otro puso una flor.


Y nosotros el resto:una cinta argentina, unas velas, más flores


y una presencia permanente


para que nadie estuviera allí


más que nosotros,


los que éramos capaces de sentir esa ausencia,


ese desgarramiento,sin vergüenza


y sin precio.
No sé si fue porque una bruma funeral invadió Buenos Aires.


Si fue por los tantos responsos repetidos desde todos los sitios.


Si porque al final la queríamos en serio.


O porque preferimos que los nuestros le rezaran y la lloraran


lejos de las grandes ceremonias.


No sé si fue contagio, berretín o liturgia,o una psicosis sorda.


Pero nadie nos dijo que lo hiciéramos.


Y cuando las flores se marchitaron


sentimos que una época, que un tiempo,comenzaba a irse.


Y empezamos a preguntarnos cosas.


A entrar en la aventura de ser hombres,de hacer conciencia aquello.


"...Entonces yo tenía dieciochosprimaveras..."


un árbol en la puerta de mi casa (que no era mía),


una inconciencia que me costó vencer


y un retrato de Evita


que mi viaja jamás dejó sin flores.

viernes, 24 de julio de 2009

DISCÉPOLO LE HABLA A LA CLASE MEDIA




Enrique Santos Discépolo en el ciclo “Mordisquito, ¡a mi no me la vas a contar!”, de 1951. Discépolo, a través de la radio, polemiza con la clase media antiperonista. Por su vigencia lo transcribimos:
“Pasaste de náufrago a financista sin bajarte del bote. Vos, sí, vos, que ya estabas acostumbrado a saber que tu patria era la factoría de alguien y te encontraste con que te hacían el regalo de una patria nueva, y entonces, en vez de dar las gracias por el sobretodo de vicuña, dijiste que había una pelusa en la manga y que vos no lo querías derecho sino cruzado. ¡Pero con el sobretodo te quedaste! Entonces, ¿qué me vas a contar a mí? ¿A quién le llevás la contra? Antes no te importaba nada y ahora te importa todo. Y protestás. ¿Y por qué protestás? ¡Ah, no hay té de Ceilán! Eso es tremendo. Mirá qué problema. Leche hay, leche sobra; tus hijos, que alguna vez miraban la nata por turno, ahora pueden irse a la escuela con la vaca puesta. ¡Pero no hay té de Ceilán! Y, según vos, no se puede vivir sin té de Ceilán. Te pasaste la vida tomando mate cocido, pero ahora me planteás un problema de Estado porque no hay té de Ceilán. Claro, ahora la flota es tuya, ahora los teléfonos son tuyos, ahora los ferrocarriles son tuyos, ahora el gas es tuyo, pero..., ¡no hay té de Ceilán!”
Publicado por BLOG DE LA SOBERANÍA NACIONAL

EL SUBSUELO DE LA PATRIA SUBLEVADO


"Pasaban los días y la inacción aletargada y sin sobresaltos parecía justificar a los escépticos de siempre. El desaliento húmedo y rastrero caía sobre nosotros como un ahogo de pesadilla. Los incrédulos se jactaban de su acierto. Ellos habían dicho que la política de apoyo al humilde estaba destinada al fracaso, porque nuestro pueblo era de suyo cicatero, desagradecido y rutinario. La inconmovible confianza en las fuerzas espirituales del pueblo de mi tierra que me había sostenido en todo el transcurso de mi vida, se disgregaba ante el rudo empellón de la realidad.
Pensaba con honda tristeza en esas cosas en esa tarde del 17 de octubre de 1945.
El sol caía a plomo cuando las primeras columnas de obreros comenzaron a llegar. Venían con su traje de fajina, porque acudían directamente de sus fábricas y talleres. No era esa muchedumbre un poco envarada que los domingos invade los parques de diversiones con hábito de burgués barato. Frente a mis ojos desfilaban rostros atezados, brazos membrudos, torsos fornidos, con las greñas al aire y las vestiduras escasas cubiertas de pringues, de restos de breas, grasas y aceites. Llegaban cantando y vociferando, unidos en la impetración de un solo nombre: Perón. Era la muchedumbre más heteróclita que la imaginación puede concebir.
Los rastros de sus orígenes se traslucían en sus fisonomías. El descendiente de meridionales europeos, iba junto al rubio de trazos nórdicos y el trigueño de pelo duro en que la sangre de un indio lejano sobrevivía aún. El río cuando crece bajo el empuje del sudeste disgrega su enorme masa de agua en finos hilos fluidos que van cubriendo los bajidos y cilancos con meandros improvisados sobre la arena en una acción tan minúscula que es ridícula y desdeñable para el no avezado que ignora que es el anticipo de la inundación. Así avanzaba aquella muchedumbre en hilos de entusiasmos que arribaban por la Avenida de Mayo, por Balcarce, por la Diagonal.
Un pujante palpitar sacudía la entraña de la ciudad. Un hálito áspero crecía en densas vaharadas, mientras las multitudes continuaban llegando. Venían de las usinas de Puerto Nuevo, de los talleres de la Chacarita y Villa Crespo, de las manufacturas de San Martín y Vicente López, de las fundiciones y acerías del Riachuelo, de las hilanderías de Barracas. Brotaban de los pantanos de Gerli y Avellaneda o descendían de las Lomas de Zamora. Hermanados en el mismo grito y en la misma fe iban el peón de campo de Cañuelas y el tornero de precisión, el fundidor mecánico de automóviles, la hilandera y el peón.
Era el subsuelo de la patria sublevado. Era el cimiento básico de la Nación que asomaba, como asoman las épocas pretéritas de la tierra en la conmoción del terremoto. Era el substrato de nueva idiosincrasia y de nuestras posibilidades colectivas allí presente en su primordialidad sin reatos y sin disimulos. Era el de nadie y el sin nada en una multiplicidad casi infinita de gamas y matices humanos, aglutinados por el mismo estremecimiento y el mismo impulso, sostenidos por una misma verdad que una sola palabra traducía: Perón."

RAÚL SCALABRINI ORTÍZ

lunes, 1 de junio de 2009

PENSAMIENTO NACIONAL

Agradecemos el material enviado por el Investigador Lic. Aritz Recalde, Secretario Académico de la Cátedra Libre del Pensamiento Nacional de la Universidad Nacional de La Plata.
CUADERNOS DE TRABAJO DEL CENTRO DE ESTUDIOS HERNÁNDEZ ARREGUI
CUADERNO N° 1: ¿QUÉ ES EL PENSAMIENTO NACIONAL?
Aritz Recalde

“El dilema es de hierro. Ya se ha dicho. O nación o factoría.” Juan José Hernández Arregui[1]

I- PENSAMIENTO NACIONAL
El término “pensamiento” se vincula a la acción de “pensar”, definida como aquella actividad intelectual que intenta alcanzar la resolución de un problema. Siempre que nos refiramos a “pensamiento” o a “pensadores”, estaremos describiendo una actividad humana cuyo sustrato primordial se vincula estrechamente a la capacidad de dar respuesta a determinados interrogantes que nos presenta el medio histórico, social, político y cultural en determinado período histórico. Asimismo, hablamos de Pensamiento Nacional y no de Pensamiento Argentino, ya que el primero no implica únicamente un tipo de inscripción geográfica respecto a la producción intelectual, sino que además involucra un posicionamiento específico del intelectual y/o pensador en función del debate en torno al “problema nacional”. El Pensamiento Nacional aborda, desde diferentes perspectivas y ámbitos de acción, el debate sobre la nación cuya condición intrínseca implica problematizar y poner en cuestión, cuál es el camino más adecuado para alcanzar el desarrollo del país en el contexto de la división internacional del trabajo mundial.
El pensador brasileño Helio Jaguaribe, al referirse al término nación sostiene que dicho concepto incluye dos dimensiones básicas. Hay cuestiones objetivas que definen a una nación, como pueden ser las condiciones históricas, geográficas, culturales y sociales. El proceso de formación de una nación sólo se logra cuando existen vínculos de “Unidad de raza, de cultura y de territorio”.[2] Sobre el particular, el autor establece que: “El elemento cultural, comprendido en determinada época la cosmovisión básica de un pueblo, su lengua y demás medios de significación y comunicación, como el arte y el estilo, sus instituciones y su tecnología, es el principal factor de aglutinación nacional.” (Jaguaribe, 11). Jaguaribe sostiene que la nación no se consolida si dichas condiciones objetivas no son acompañadas de condiciones subjetivas, ya que: “Estas (las naciones) sólo se constituyen como tales cuando surge el proyecto político que aspira a fundarlas y mantenerlas. Las solidaridades objetivas son tópicas, por definición, y no implican el proyecto de su preservación. Es el proyecto de vida nacional lo que da a la nación su continuidad en el tiempo y su fisonomía propia, como sujeto e instrumento de acción política.” (Jaguaribe, 12). Estas condiciones objetivas son organizadas y promovidas a través de un proyecto político que surge como reflejo defensivo del pueblo, que por intermedio de su práctica cotidiana e histórica, intenta modificar la estructura subdesarrollada e inconclusa de un país determinado. El proyecto nacional en palabras de Jaguaribe: “Es suscitado por la necesidad sentida de una comunidad de construir y mantener en funcionamiento un mecanismo jurídico político que imprima efectos prácticos a su unidad social, cultural y geográfica.” La inexistencia de una nación en un país, lo conduce al subdesarrollo permanente y a la reproducción de la dependencia estructural que contempla la condena social de sus mayorías sociales. El debate sobre la nación tal como aclara Jaguaribe, se distancia de una interpretación meramente simbólica, folclórica, literaria o de biografía personal de algún dirigente y por el contrario, adquiere una dimensión material y estructural concreta que implica la posibilidad o la negación respecto a la existencia de nuestros países y sus comunidades ya que: “El nacionalismo, como se vio, no es imposición de nuestras particularidades, ni simple expresión de características nacionales. Es por el contrario, un medio para alcanzar un fin: el desarrollo” (Jaguaribe, 39). Cuando un grupo o conjunto social se organiza políticamente e intenta consolidar la nación, se habla de la existencia del “nacionalismo”. Dicho término, incluye la planificación del Proyecto Nacional que implica una respuesta teórica y conceptual a las demandas y a los anhelos de las organizaciones libres del pueblo. Asimismo, el nacionalismo involucra una práctica y una acción concreta de ejecución del Programa Nacional, experiencia sin la cual la comunidad no se realiza. Proyecto Nacional y práctica política, son los dos pilares sin los cuales no se consuma la nación y consecuentemente, el conjunto de actores que habitan su territorio. En esta misma línea argumentativa Juan José Hernández Arregui sostendrá que: “La conciencia nacional es la lucha del pueblo argentino por su liberación”.
En las naciones del Tercer Mundo el Pensamiento Nacional discute el fenómeno de la Dependencia, que es una condición económica, social, política y cultural estructural de nuestros países que impide la consumación de la nacionalidad y obstaculiza cualquier tipo de desarrollo independiente y sustentable en nuestros Estados. Por el contrario, el pensamiento y la producción intelectual cuya función es planificar, implementar y justificar el programa de la dependencia, es denominado como Pensamiento antinacional, colonial o neocolonial. En tanto nuestros países y sus Estados a lo largo de su historia posterior a la Independencia no alcanzaron la independencia plena, no hay Pensamiento Nacional en el sur de la tierra que no discuta de una u otra manera, el fenómeno de la dependencia al que haremos referencia a continuación.

II- ¿QUÉ ES LA DEPENDENCIA?
Como punto de partida debemos decir que el fenómeno de la Dependencia es una relación asimétrica entre naciones en el ámbito internacional, que implica a su vez, una función particular de vinculación entre las clases y grupos sociales dentro de los países subsidiarios de las naciones centrales. En el teatro de la división internacional del trabajo se expresa, principalmente, en los siguientes aspectos:
1-DEPENDENCIA POLÍTICA: esta condición implica que las principales definiciones y acciones de política interna y externa se enajenan del Estado y se transfieren a las metrópolis, también denominadas como países centrales o imperialistas. Sus representantes articulan su influencia a través de una conjunción de instituciones centradas en el “triangulo de poder” del Estado, las corporaciones económicas y los organismos trasnacionales. La dependencia implica una relación asimétrica entre naciones en la toma de decisiones en los siguientes espacios:
A- El ámbito Internacional: tanto en el plano de la acción militar mundial[3] o en los espacios de planeamiento de la economía mundial[4], las decisiones principales de las políticas y las acciones a ejecutar, tiene a las potencias imperialistas con una potestad y una facultad de decisión claramente superior y asimétrica en relación al Tercer Mundo. Con estos poderes, las potencias y sus organismos mantienen al mundo en estado de guerra permanente definiendo qué es el mal, el bien, la civilización, la barbarie o el terrorismo y declarando y entablando a partir de aquí, enfrentamientos permanentes sobre los pueblos y comunidades. Europa y Norteamérica, implementaron históricamente programas políticos a nivel planetario que determinaron el derecho a matar al habitante del Tercer Mundo: las teorías de la lucha contra el comunismo o la Guerra contra el Mal, tuvieron su correlato en las atrocidades del Plan Cóndor o en las “Guerras Preventivas”. De manera similar a la mencionada guerra mundial permanente, las corporaciones económicas de las potencias son amparadas por los gobiernos y los organismos trasnacionales, que blanquean la explotación del Tercer Mundo por parte de las metrópolis que lo esclavizan como mano de obra barata y como mercado consumidor de sus excedentes.
B- El ámbito nacional: los imperios operan enajenando las decisiones internas en el plano militar, armando, educando o desarmando a las Fuerzas Armadas de las periferias que no tienen derecho a la defensa propia o a la guerra ante las agresiones externas, cuestión que involucraría solamente a las metrópolis; en el ámbito económico deciden las políticas, establecen los planes de acción de las Cancillerías y las Embajadas y formulan, enfrentan o desvirtúan, los programas de política cultural.
2- DEPENDENCIA ECONÓMICA: esta condición dependiente se define como un proceso permanente de transferencia de recursos materiales y humanos desde los países periféricos hacia las potencias metropolitanas. La dependencia económica genera en los países atrasados un estado de inestabilidad permanente que implica la imposibilidad estructural de desarrollo sustentable. Dicho factor reproduce una tendencia histórica a generar y a perpetuar un proceso de:
I. Conservación de un tipo de estructura económica asentada en la explotación de los recursos naturales que opera no como un complemento, sino como un obstáculo respecto al desarrollo industrial.
II. Concentración de recursos que estructuran mercados oligopólicos. Dicha concentración reúne en pocas manos las empresas y la riqueza del país (concentración económica) y determina un espacio territorial fragmentado en polos de riqueza y de pobreza extrema que atan el modelo de desarrollo interno a los intereses externos (concentración geográfica).
III. Extranjerización de los recursos:
a- Financieros: Bancos, jubilaciones o destino de impuestos y ahorro (deuda externa);
b- Naturales: explotación, tenencia y comercio;
c- Servicios Públicos: transporte marítimo, aéreo, terrestre; energía: electricidad, agua o gas;
d- Comunicaciones: radio, TV o Telefonía;
3- DEPENDENCIA SOCIAL: este fenómeno determina la posibilidad de coexistencia entre la abundancia de recursos económicos y las carencias crónicas de las mayorías populares que no alcanzan a cubrir las necesidades sociales mínimas. La dependencia social implica la inestabilidad permanente de las condiciones de vida del Tercer Mundo, que son directamente vulnerables a las crisis mundiales. En épocas de abundancia no se distribuye la riqueza y en períodos de crisis se promueve ajustes catastróficos para la vida de los pueblos del sur. Dicha condición se expresa, principalmente, en:
I. La polarización en el acceso y en la tenencia de los recursos entre los extremos sociales reflejada en la existencia de sociedades fragmentadas social, geográfica y culturalmente. En estos países se genera la imposibilidad estructural de ascenso social;
II. Altos índices de pobreza e indigencia o de Necesidades Básicas Insatisfechas (viviendas, cloacas, asfalto, etc.)
III. Juventud como sujeto de la crisis: la mortalidad, la desnutrición y el desempleo atacan, principalmente, a los sectores juveniles y a la infancia, condenando a varias generaciones a sufrir severas limitaciones intelectuales y motrices.
IV. Diferencias en el acceso a la cultura, el deporte y la recreación: se observan bajas tasas de alfabetismo y elevadas de analfabetismo. Se produce una privatización del espacio público que impide el acceso al deporte a los sectores de bajos recursos. Se establece una crisis permanente y estructural del sistema público educativo, promoviendo el sistema privado y la estratificación de la educación y la cultura: un sistema para ricos y otro para pobres.
V. Propagación de enfermedades prevenibles, un alto índice de mortalidad y una baja esperanza de vida;
4- DEPENDENCIA CULTURAL: Abelardo Ramos en Crisis y resurrección de la Literatura Argentina[5] establece que a la estructura material de un país dependiente se le corresponde una superestructura cultural destinada a impedir el conocimiento de su situación tributaria. Dicha superestructura se organiza a partir de un conjunto de instituciones y prácticas planificadas y desarrolladas por intermedio de las potencias imperialistas y sus operadores internos, las oligarquías nativas. Asimismo, Arturo Jauretche en Los profetas del odio y la yapa[6], continuando la interpretación de Ramos introduce el concepto de “Aparato de la Colonización Pedagógica” para definir la forma en que se organiza y desenvuelve la dependencia cultural en las semicolonias. La idea de “Aparato” nos permite identificar la existencia de un conjunto de instituciones articuladas y planificadas con la misma meta de producir y reproducir la condición colonial del país. La noción de “colonización”, permite visualizar a la cultura como un espacio político cuya función se relaciona directamente al mantenimiento de la dependencia del país. La idea de “pedagogía” permite comprender que dicho proceso involucra una función educativa de largo alcance, que es ejercida por intermedio del “Aparato” con la finalidad de “colonizar”. A partir de estas nociones, podemos reconocer que el proceso de socialización implica la discusión y el análisis de las funciones del Aparato de la Colonización relacionadas a la educación de los pueblos:
A- Educación Primaria: Jauretche demuestra que como producto de la dependencia cultural se promueve la separación entre la escuela y la vida en una tarea constante de desculturalización y escisión entre el niño y su medio social e histórico. Desde la organización curricular misma se favorece la asimilación y repetición, desvirtuada, de los patrones de conducta europeos o norteamericanos. Este proceso es acompañado por la asimilación de la Historia Oficial que siguiendo a Jauretche, trueca en forma de una Política de la Historia.[7]
B- Educación Secundaria: en el país y como producto de la dependencia cultural, al momento de determinar y transmitir las habilidades para el trabajo, se promueven aquellas competencias relacionadas con la administración de servicios y con el modelo agroexportador. La dependencia cultural destruye el espacio público y obliga a la juventud a reproducir modelos de vida y modos de ver ligados al consumo de la industria cultural extranjera.
C- Educación Terciaria y/o Universitaria: la Educación Superior en general y la Universidad y los ámbitos de producción científica en particular, son planificados y desvirtuados en relación a los intereses nacionales y de sus mayorías sociales, por la acción y la ingerencia de las metrópolis y sus corporaciones. Oscar Varsavsky lo estableció con extrema claridad cuando al referirse a la ciencia sostuvo que: “En pocos campos es nuestra dependencia cultural más notable que en éste, y menos percibida.”[8] Amílcar Herrera en el volumen Ciencia y política en América Latina [9] analiza el fenómeno de la dependencia científico técnica de nuestro país y del Continente, remarcando la relación que se entabla con los intereses de los imperios. El autor identifica las siguientes características generales de la dependencia cultural en dichos ámbitos:
a. División internacional de procesos productivos y científicos: el Tercer Mundo desarrolla tareas en áreas de escasa inversión tecnológica e importa los productos científicos y técnicos de las metrópolis;
b. Las corporaciones trasnacionales imponen pautas de consumo desvirtuando las producciones científicas en relación a las necesidades de desarrollo de sus países de origen. A su vez, aplacan los desarrollos científicos del país al importar tecnología extranjera en sus empresas;
c. La producción científica no está determinada por intereses propios del país: no existe una planificación adecuada entre la producción de ciencia y los objetivos nacionales en el mediano y largo plazo. Sin desarrollo industrial y con una economía atrasada, difícilmente exista una demanda científica ya que tal cual lo establece Amílcar Herrera: “Una política científica efectiva no es la generadora de un esfuerzo conciente y profundo de desarrollo, sino una de sus consecuencias.”
d. La inversión pública es baja en relación a la desarrollada en las metrópolis;
e- El sector privado invierte escasos recursos en investigación y desarrollo científico más allá de que desarrolle soluciones específicas a algunas demandas de sus empresas;
f. Existe una baja proporción de investigación aplicada en relación a las ciencias sociales, humanas y básicas que ocupan gran parte de las matrículas del ingreso y el egreso de las Universidades Nacionales;
g. El Primer Mundo exporta materias industriales, importa recursos humanos capacitados por el extranjero, se apropia de las patentes científicas y deporta a los trabajadores y científicos sudamericanos en períodos de crisis o estancamiento;
h. El proceso de desarrollo del Primer Mundo demanda y presiona sobre la ciencia: el atraso del Tercer Mundo es su opuesto e implica la escasa demanda de producción científica por parte del aparato productivo;
D- Educación Global:
a- Literatura y arte: el Aparato de la Colonización Pedagógica involucra diversos ámbitos de la vida cultural del país y en especial, se relaciona a los espacios de producción de conocimiento y formas artísticas de los sectores medios y altos. Jauretche para definir el tipo de intelectual dependiente se refiere a “inteligentzia”, término que toma distancia respecto al de “inteligencia” nacional. Sobre el particular, el autor resalta la condición colonial de las clases medias que se expresa en sus gustos y sus formas de producción de literatura, música y demás manifestaciones artísticas, caracterizadas por asimilar los valores de las metrópolis negando la existencia de la producción, los valores y las prácticas locales. La cultura del país es vista de manera peyorativa por la inteligentzia, que intenta reproducir los esquemas importados de pensamiento, suponiendo que con ello ingresa a la distribución de las riquezas de las empresas trasnacionales.
b- Medios de comunicación: los medios gráficos, audiovisuales o las nuevas tecnologías, están en manos de las corporaciones trasnacionales o sus aliados internos de la imnteligentzia. La prensa en América Latina está profundamente concentrada, presenta un fuerte componente extranjero y cumple una función, históricamente demostrable, antinacional: apoya las empresas de las metrópolis y enfrenta a los gobiernos democráticos, industrialistas y populares, sin excepción alguna.
c- Conjunto de las organizaciones libres del pueblo: tanto la Iglesia, las Fuerzas Armadas, las Cámaras Empresarias, los Gremios, los Clubes, Partidos u ONG, son ámbitos en los cuales se estructura o se combate, la Colonización Pedagógica y la producción de la cultura nacional.

III- ASPECTOS CARACTERÍSTICOS DEL PENSAMIENTO NACIONAL
“El pensamiento nacional es el reflejo de esa actividad política de las masas, de esa agitación viva del país subterráneo y el pueblo lo crea, o mejor, lo estimula. A su vez, ese ideario nacional les es devuelto a las masas políticas, en tanto nacionalismo revolucionario, por los grupos intelectuales nacionales que han sistematizado, o tienden a ello, tales exigencias colectivas dándoles forma de programa político. De ahí la rapidez con que la cultura institucionalizada se agrieta al chocar con la reacción anticolonialista de las masas y el pensamiento nacional que la acompaña. Las masas fundan el pensamiento nacionalista que, a su vez, se convierte en teoría y práctica de la Revolución Nacional”.
Juan José Hernández Arregui[10]
A- El Pensamiento Nacional y la política: Gunnar Olsson[11] esboza una definición de Pensamiento Nacional cuya producción intelectual implica:
1- Una afirmación de la existencia del pueblo argentino que lucha por su liberación: esta acción se expresa en una “conciencia nacional” de las organizaciones libres del pueblo que se desenvuelve a través de una cultura propia y de una concepción de la acción política que guía su práctica y que el Pensador Nacional reconstruye y difunde;
2-”La política como forma práctica de vida de el sujeto”: el Pensador Nacional desarrolla su producción con el objetivo conciente de apoyar la organización del pueblo que busca emanciparse como comunidad nacional;
3. La producción científica e intelectual se desenvuelve como etapa distintiva respecto al desarrollo de la conciencia nacional articulando su acción con el conjunto de las organizaciones libres del pueblo. Sobre el particular Gunnar Olsson sostiene que: “La ciencia devendrá real, objetiva, en la medida que tenga la capacidad de integrarse a la vida del sujeto histórico, a la política del pueblo”;
4. El concepto de “autodeterminación nacional”, central en las producciones del Pensamiento Nacional devendrá real en la medida que sea apropiado por el pueblo como autorrealización de su proyecto histórico.
Como puede observarse, Gunar Olsson establece que el debate sobre la dimensión política y organizativa del pueblo, es un rasgo central del Pensamiento Nacional.
B- El Pensamiento Nacional y sus alcances conceptuales. Germán Ibáñez[12] sostiene que el Pensamiento Nacional se caracteriza por la capacidad de los intelectuales y hombres de la cultura de “vernos desde nosotros”, tomando distancia de los modelos teóricos y políticos que reproducen el eurocentrismo o la norteamericanización de nuestra cultura. El Pensamiento Nacional se modifica en cada momento y lugar y más allá de las continuidades entre pensadores y épocas, es innegable que da cuenta del acontecer de los procesos históricos en su propio desenvolvimiento. Ibáñez recata una categoría diseñada por Alcira Argumedo[13] denominada “Matriz de Pensamiento”, que establece que el Pensamiento Nacional no es resultado meramente de la producción universitaria o de las clases ilustradas, sino que por el contrario, encuentra elaboraciones en expresiones artísticas, políticas o culturales de personas, grupos, líderes y/o dirigentes populares, que en muchos casos es expresada a través de una práctica o acción que no tiene su connotación en libros o producciones académicas. Dicho punto de partida nos permite reconocer matrices de pensamiento en la acción de muchos dirigentes, hombres y procesos que van estructurando los cimientos del Pensamiento Nacional. Ibáñez identifica lo que él llama cinco “Claves del Pensamiento Nacional Latinoamericano” y establece que dicho tipo de producción cultural se caracteriza por su recurrencia y énfasis en los planteos y debates sobre:
- la autodeterminación nacional;
- las discusiones acerca de la conquista de la “Soberanía Popular”;
- temas relacionados al respeto de las identidades y de la diversidad cultural;
- los debates vinculados a la búsqueda de la justicia social;
- la discusión en torno de las diferentes formas que existen para organizar la economía, contemplando su condición pública o social.

El autor, entonces, localiza en las producciones del Pensamiento Nacional muchos puntos de encuentro y de continuidad con la producción de Latinoamérica en su conjunto. Las realizaciones de Pensamiento Nacional en el país o en el continente y desde diferentes perspectivas, disciplinas, actores y prácticas, reproducen en su desenvolvimiento el tratamiento de alguna de estas cinco claves.

C- El Pensamiento Nacional: un intento de periodización
Con la finalidad de catalogar las diversas expresiones del Pensamiento Nacional se pueden atender diferentes criterios. Un resumen podría contemplar los siguientes ordenamientos y esquemas de abordaje:
1- Aspectos cronológicos: ordenar la elaboración de Pensamiento Nacional atendiendo períodos y años de producción y edición de las producciones.
2- Procesos políticos y sus manifestaciones intelectuales: puede identificarse la producción de pensamiento y su relación concreta con proyectos sociales y políticos específicos. Partiendo desde aquí, es posible catalogar a los pensadores, en función de su adhesión a escuelas de pensamiento en función de producciones ligadas, por ejemplo, al artiguismo, el rosismo, el yrigoyenismo y/o al peronismo.
3- Tipo de origen: esta categoría vincula al pensador con la disciplina o práctica de la que proviene. Por ejemplo, y de manera ilustrativa y sintética, podríamos mencionar las siguientes:
a- Pensamiento proveniente del ámbito de las letras, la música o la pintura: José Hernández, Ricardo Carpani;
b- Pensamiento científico-universitario:
- Filosofía: Juan José Hernández Arregui, Guillermo Gutiérrez,
- Epistemología o debate sobre la ciencia: Amílcar Herrera, Ricardo Guardo, Oscar Varsavsky;
- Historia: Rodolfo Puiggrós, José María Rosa;
c- Pensamiento vinculado a las Fuerzas Armadas: Manuel Savio, Enrique Gugliarmeli, Enrique Mosconi;
d- Pensamiento producido en relación a los debates de la Iglesia: Padre Benítez, Conrado Eggers Lan;
e- Pensamiento social y político no académico: Scalabrini Ortiz, Arturo Jauretche, John William Cooke.
f- Pensamiento ligado a los Medios de Comunicación y la prensa: Rodolfo Walsh, Rogelio García Lupo.
4- Corriente ideológica a la que se vincula: dicha categoría permite catalogar al Pensador en relación a la ideología, la doctrina o con la corriente intelectual que profesa. Un resumen podría dejarnos como resultado la existencia de Pensadores Nacionales ligados al:
a- Nacionalismo de Derecha: Julio Irazusta;
b- Nacionalismo de Izquierda: FORJA, Rogelio García Lupo, Arturo Jauretche, John William Cooke durante las décadas de 1940-1950;
c- Pensamiento vinculado a la Doctrina Social de la Iglesia y similares: Guillermo Gutiérrez, Arturo Sampay, Amelia Podetti;
d- Pensamiento Marxista Nacional de orientación Trotskista: Abelardo Ramos, Norberto Galasso;
e- Pensamiento Marxista de orientación Peronista: Juan José Hernández Arregui, John William Cooke, Rodolfo Ortega Peña;
f- Pensamiento Marxista de orientación no peronista: Ismael Viñas, Silvio Frondizi;
g- Nacionalismo ligado al Revisionismo:
- Rosista: Fermín Chávez, José María Rosa, Ernesto Palacio;
- Federal: Juan José Hernández Arregui, Norberto Galasso.
Juan José Hernández Arregui introduce el concepto de “conciencia nacional” que plantea que la construcción de la identidad de un país es un proceso que conjuga y articula a través de la historia, tradiciones intelectuales disímiles e incluso, en el caso del nacionalismo de derecha -al cual reconoce importantes aportes en su denuncia al imperialismo-, claramente contradictorias entre sí. Es por eso que Arregui establece que: “En el proceso formativo de la conciencia nacional, cada grupo ideológico, aunque sus militantes, por los intereses de clase que representan, lo ignoran, está relacionado con los demás. (…) Es secundario aunque importante, que al enfrentar al imperialismo, la conciencia nacional apele, según los grupos, a supuestos históricos y culturales disímiles, pues lo que interesa es que al borde de las escorias espirituales de la derecha y la izquierda, crezca la conciencia histórica frente al opresor extranjero.[14]
A modo de conclusión de este 1º Cuaderno de Trabajo del C.E.H.A., sólo resta mencionar que todos y cada uno de los aspectos y categorías tratadas aquí, deben ser relacionadas y adecuadas al contexto específico de cada momento histórico. Son esquemas para pensar la realidad y no viceversa, y es por eso que las presentamos como guías para reflexionar sobre el Pensamiento Nacional y no para agotar el debate o las contribuciones que otras miradas puedan otorgar. Hecha está aclaración, es oportuno poner especial énfasis en una cuestión central: no hay Pensamiento Nacional que no discuta, a su manera y desde su espacio específico, el problema de la dependencia. Asimismo, es innegable que el Pensamiento Nacional se vincula directamente con la política proveniente de las organizaciones libres del pueblo de donde nace y hacia donde se conduce en el proceso de formación y ascenso de la Conciencia Nacional. Además, queremos resaltar que muchos de los debates del Pensamiento Nacional se corresponden a las cinco claves diseñadas por Ibáñez y comentadas por nosotros aquí. Sobre este esquema general, debemos recordar que la reflexión sobre la producción de nuestros pensadores nacionales, debe articularse con el momento histórico en donde se escribe o se reflexiona, con los procesos políticos y las clases sociales con las que se vincula el pensador, sea a su favor o en su contra, y además, respecto a la inscripción disciplinar que guía su producción intelectual y respecto a la corriente ideológica en la que se encuentra inscripto.


BIBLIOGRAFÍA UTILIZADA
Argumedo, Alcira (2004) Los silencios y las Voces en América Latina. Notas sobre el pensamiento nacional y popular, Ediciones del Pensamiento Nacional, Buenos Aires, 2004.
Gutiérrez, Guillermo (1973), Ciencia, Cultura y Dependencia, Guadalupe, Colección Dependencia, Buenos Aires, 1973.
Hernández Arregui Juan José (2005), La Formación de la conciencia nacional, Ed. Peña Lillo, Buenos Aires
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Jaguaribe, Helio (1961). Burguesía y proletariado en el nacionalismo brasileño, Coyoacán, Buenos Aires.
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(1970). Política Nacional y Revisionismo Histórico, Peña Lillo, Buenos Aires.
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Varsavsky, Oscar (1974). Ciencia Política y cientificismo, Centro Editor de América Latina.
[1] Hernández Arregui, Juan José (2005), La Formación de la conciencia nación, Peña Lillo, Buenos Aires.
[2] Jaguaribe, Helio (1961), Burguesía y proletariado en el nacionalismo brasileño, Coyoacán, Buenos Aires 1961, p. 11.
[3] OTAN o Consejo de Seguridad de la ONU.
[4] Financieros como el FMI, el BM o el BID o Comerciales, como por ejemplo la Organización Mundial de Comercio.
[5] Ramos, Jorge Abelardo (1954), Crisis y resurrección de la literatura argentina, Indoamérica, Buenos Aires.
[6] Jauretche, Arturo (2004). Los Profetas del Odio y la Yapa, Corregidor, Buenos Aires.
[7] Jauretche, Arturo (1970), Política Nacional y Revisionismo Histórico, Peña Lillo, Buenos Aires.
[8] Oscar Varsavsky (1974), Ciencia, política y cientificismo, Centro Editor de América Latina, Buenos Aires, p. 13.
[9] Herrera, Amílcar (1974), Ciencia y política en América Latina, Siglo XXI, México.

[10] Hernández Arregui (2004) p 72.
[11] Olsson, Gunnar (1969), “Notas sobre el Pensamiento Nacional”, en Antropología 3er. Mundo, Buenos Aires, Número especial / 5, Año 2.
[12]Ibáñez, Germán (2005), “Las claves del Pensamiento Nacional Latinoamericano”, Revista Desafíos, N° 3, diciembre.
[13] Argumedo, Alcira (2004), Los silencios y las Voces en América Latina. Notas sobre el pensamiento nacional y popular, Ediciones del Pensamiento Nacional, Buenos Aires.

[14] Hernández Arregui (2005), pp. 339-341.

viernes, 29 de mayo de 2009


2009 - Año de Homenaje a Raúl Scalabrini Ortiz
Decreto 2185/2008
Declárase el año 2009 como el “Año de Homenaje a Raúl Scalabrini Ortiz”.
Bs. As., 22/12/2008 VISTO el Expediente Nº 24.769/08 del Registro de la SECRETARIA GENERAL DE LA PRESIDENCIA DE LA NACION y, CONSIDERANDO: Que el próximo 30 de mayo de 2009 se cumplen CINCUENTA [50] años de la desaparición física del destacado pensador y escritor nacional Raúl SCALABRINI ORTIZ.Que el PODER EJECUTIVO NACIONAL considera importante resaltar y difundir la labor de quien realizara tan importantes aportes para la defensa del ser nacional.Que Raúl SCALABRINI ORTIZ perteneció a una generación que hizo propias las consignas del desarrollo de la industria nacional y la lucha contra el colonialismo dilucidando la historia oficial.Que el pensamiento nacional se vio ampliamente enriquecido por los aportes de este intelectual, entre cuyas obras, se inscriben: “El hombre que está solo y espera”; “Los ferrocarriles deben ser del pueblo argentino”; “Bases para la reconstrucción nacional”, “Política Británica en el Río de la Plata”, “Historia de los Ferrocarriles Argentinos”; entre otras.Que la vigencia de su pensamiento a CINCUENTA [50] años de su desaparición puede resumirse en las palabras que Arturo JAURETCHE pronunciara en su homenaje: “...más allá del estrecho límite de los partidos y de las fracciones, de los perecederos gobiernos, de la transitoriedad de los éxitos y las derrotas. Somos vencedores en esta conciencia definitiva que los argentinos hemos tomado de lo argentino”.Que la vida e historia del pensador Raúl SCALABRINI ORTIZ son un ejemplo a seguir por la ciudadanía argentina.Que el servicio jurídico pertinente ha tomado la intervención que le compete.Que el presente se dicta en uso de las facultades otorgadas por el artículo 99, inciso 1 de la CONSTITUCION NACIONAL.Por ello, LA PRESIDENTA DE LA NACION ARGENTINA DECRETA: Artículo 1º - Declárase el año 2009 como el “Año de Homenaje a Raúl SCALABRINI ORTIZ”.Art. 2º - Dispónese que a partir del 1º de enero de 2009, toda la papelería oficial a utilizar en la ADMINISTRACION PUBLICA NACIONAL, centralizada y descentralizada, así como en los Entes autárquicos dependientes de ésta, deberá llevar en el margen superior derecho un sello con la leyenda “2009 -Año de Homenaje a Raúl SCALABRINI ORTIZ”.Art. 3º - En orden a lo establecido en el artículo 1º del presente, el PODER EJECUTIVO NACIONAL auspiciará actividades, seminarios, conferencias y programas educativos que contribuyan a la difusión en el país de la trayectoria pública de Raúl SCALABRINI ORTIZ, para valorizar a aquellos hombres excepcionales que contribuyeron con el pensamiento nacional.Art. 4º - Comuníquese, publíquese, dése a la Dirección Nacional del Registro Oficial, y archívese.- FERNANDEZ DE KIRCHNER. - Sergio T. Massa. - Aníbal F. Randazzo.